
Conoce nuestra Metodología
En CLAP, creemos que la educación es la herramienta más poderosa para transformar realidades. Por eso, hemos desarrollado una metodología integral y dinámica que no solo enseña, sino que también empodera a los líderes sociales para que aborden y resuelvan problemas dentro de sus comunidades. Nuestra metodología CLAP se estructura en cuatro fases clave: Explorar, Crear, Actuar y Resolver. Este enfoque combina de manera efectiva la teoría con la práctica, asegurando que nuestros estudiantes no solo adquieran los conocimientos teóricos necesarios, sino también habilidades prácticas que son esenciales para su futuro profesional.

¿Cuál es la importancia de la Metodología CLAP?
El centro de nuestra metodología radica en formar líderes capaces de enfrentar y resolver desafíos sociales complejos. No se trata solo de transmitir conocimientos, sino de desarrollar competencias diversificadas y adaptativas que les permitan actuar en entornos comunitarios y públicos. La metodología CLAP está diseñada para empoderar a las personas, haciéndoles conscientes del impacto de sus acciones y preparándoles para contribuir de manera significativa a la sociedad.
Fases de la Metodología
Nuestra metodología parte de cuatro fases fundamentales, cada una de las cuales nos exige aplicar las competencias de nuestro modelo:
- Explorar el contexto y las oportunidades.
- Crear una estrategia y un plan de acción.
- Actuar realizando acciones de intervención y monitoreando sus efectos.
- Resolver el problema objetivo, midiendo los resultados y evaluando el impacto del proyecto.


Explorar
En esta primera fase, el innovador social se sumerge en el contexto del problema que busca resolver, investigando las necesidades de la comunidad y analizando oportunidades y desafíos. Aquí, se desarrollan las competencias de analizar y articular, permitiendo tomar decisiones informadas y conectar actores clave.
Crear
En segundo lugar, el innovador diseña una estrategia y un plan de acción detallado, definiendo objetivos claros alineados con las necesidades identificadas. En esta fase, es crucial desarrollar las competencias de articular y gestionar para crear sinergias y coordinar recursos de manera efectiva.


Actuar
Es aquí donde la planificación se convierte en acción. El innovador implementa el plan desarrollado, aplicando las estrategias y monitoreando el progreso del proyecto. Durante esta fase, las competencias de gestionar e intervenir juegan un papel fundamental para dirigir eficientemente la iniciativa y adaptar las estrategias según sea necesario.
Resolver
Finalmente, se evalúa el impacto del proyecto, midiendo los resultados y comparándolos con los objetivos iniciales. Esta fase requiere la aplicación de las competencias de Intervenir y Analizar para sistematizar las lecciones aprendidas y mejorar futuras intervenciones.
